INTRODUCCIÓN
Desde el instante en que nacemos, establecemos una relación directa e indirecta con la naturaleza y con la geografía del gran cosmos global. Nuestra supervivencia depende de esa conexión permanente con el entorno. Para no morir de sed, necesitamos el agua que proviene de ríos, lagos y lluvias; para respirar y mantenernos con vida, dependemos del aire y de la atmósfera que nos rodea; y para alimentarnos, dependemos de los suelos —la Pachamama—, que hacen posible la producción de vegetales, la crianza de animales y la obtención de minerales …clic en LEER MÁS




